Cuestión de actitud.

Siempre van a a existir problemas o algo pendiente de resolver. Aceptarlo es primordial para tener en cuenta que, a pesar de ello, no se debe abandonar las actividades planeadas, ni dejar las emociones y el estado de ánimo a merced de todos los problemas que surgen.

Tomar una buena actitud y continuar es un paso muy importante para conseguir que los problemas ocupen el lugar que corresponde y sean resueltos en la medida de lo posible…pero sin interferir en todo lo demás.

Entonces, ¿Qué hay que tener en cuenta para conseguir una buena actitud? :

  • Sonreír. No hay que esperar a hacerlo solo cuando los problemas se solucionan.
  • Rectificar de los errores. Aprender de ellos.
  • Se puede disfrutar de las “pequeñas” actividades cotidianas a pesar de los problemas.

positivo

  • Buscar nuevas motivaciones a corto y medio plazo.
  • No dejar de hacer las actividades previstas. El día a día no puede girar en torno a los problemas.
  • Cada minuto cuenta, disfrutar del día a día.
  • Buscar soluciones a los problemas en la medida de lo posible. Ponerlas en práctica.
  • Expresar los sentimientos.
  • Pedir ayuda cuando se necesita.
  • Continuar con las actividades del tiempo de ocio.
  • Si un pensamiento negativo se vuelve recurrente, contrarrestarlo, con un pensamiento positivo. Por ejemplo: ” Nunca voy a salir de esta situación” –> ” Haré lo posible para salir de esta situación. Puedo conseguirlo”.
  •  No generalizar un problema. También hay que apreciar y agradecer lo bueno que ocurre.

A lo largo de la vida, son muchos los problemas que surgen y si algo está bajo el control de uno mismo es como hacerles frente y la actitud que se toma ante todo lo demás.

“Queda prohibido no sonreír a los problemas, no luchar por lo que quieres, abandonarlo todo por miedo, no convertir en realidad tus sueños”. Pablo Neruda.